Parece imprescindible tener una sólida formación moral antes de lograr la riqueza. Chile aspira a convertirse en un país desarrollado siguiendo el camino virtuoso basado en el moderno proceso de creación de riqueza opuesto a la extracción o distribución. Para lograrlo requiere cambios estructurales que impliquen un reforzamiento mutuo de crecimiento, conservación ambiental y equidad social. Dejando de lado los aspectos tecnológicos, políticos, ambientalistas o economicistas que ello implica, resulta interesante la connotación filosófica de los términos virtud y riqueza, que desde el punto de vista de la visión cristiana occidental parecerían estar en franca oposición, por cuanto la una excluye, aparentemente, a la otra. Al respecto, hay un libro muy pertinente, El Arte de la Riqueza. Estrategias milenarias sobre la ética del éxito y la prosperidad, de Thomas Cleary, que entrega otra visión sobre el tema y que se refiere también a la justicia social,...